Las tres mujeres han sido desalojadas tras protestar por la reforma de la ley de Gallardón
Anabel Díez
Madrid
9 OCT 2013 - 13:58 CET

En este pleno el ministro de Justicia,
Alberto Ruiz-Gallardón,
no iba a ser hoy interpelado por la oposición acerca de la reforma del
aborto, pero lo han hecho desde la tribuna del público. Tres mujeres
jóvenes, activistas de la
organización feminista internacional Femen
-que en sus protestas contra el machismo las mujeres muestran los
pechos desnudos y llevan una corona de flores en la cabeza-, han
irrumpido en la sesión a gritos cuando el ministro de Justicia ha
comenzado su réplica a una pregunta ajena a su futura ley del aborto. El
desconcierto se ha hecho entre los diputados, al escuchar de repente el
grito de estas tres mujeres: “El aborto es sagrado”. El mismo lema que
llevaban también escrito en el pecho. Una de ellas es
Lara Alcázar, líder del movimiento en España. La organización ha reivindicado el acto
a través de su cuenta de Twitter.
Jesús Posada,
presidente del Congreso, casi no lograba articular palabra y ha
aconsejado a los ujieres y a los servicios de seguridad de la Cámara:
"Procedan con cuidado". Mucho esfuerzo han tenido que poner para lograr
desalojarlas, ya que aferradas a los asientos y a la barandilla de la
tribuna, han resistido durante casi un minuto los tirones de los
servicios de seguridad. Las tres mujeres todavía están en dependencias
policiales del Congreso, donde se han abierto diligencias informativas.
Pasarán después a una comisaría y, más tarde, a disposición judicial.
Será el juez quien determine la siguiente actuación.
Solo algunos diputados de la izquierda, al final, se han atrevido a
un tímido aplauso, dado que el silencio ha sido la reacción
predominante. Y ha sido el propio ministro, al reanudar la sesión, el
que ha afeado la conducta de estos parlamentarios. Minutos después, el
coordinador de IU,
Cayo Lara,
en su intervención, ha sacado pecho de la legitimidad de defender "el
derecho al aborto". Ya en el pasillo, el ministro de Justicia ha
deplorado este acto al considerar que estas mujeres han mostrado "una
total falta de respeto a la soberanía