domingo, 30 de agosto de 2015

ESTADOS UNIDOS Declaraciones en el diario 'Der Spiegel' EEUU se planteó usar la bomba atómica en Afganistán tras el 11-S, según un asesor de Schröder

    Atentado contra las torres gemelas de Nueva York en septiembre de...
  • Michael Steiner afirma que el ex canciller alemán temía que Washington se excediera
  • Rechazó publicar un comunicado declarando su "apoyo incondicional" a EEUU

    ESTADOS UNIDOS

    Declaraciones en el diario 'Der Spiegel'

    EEUU se planteó usar la bomba atómica en Afganistán tras el 11-S, según un asesor de Schröder

    • Michael Steiner afirma que el ex canciller alemán temía que Washington se excediera

    • Rechazó publicar un comunicado declarando su "apoyo incondicional" a EEUU

    Atentado contra las torres gemelas de Nueva York en septiembre de 2001. EL MUNDO
Uno de los asesores del ex canciller alemán Gerhard Schröder ha revelado que Estados Unidos se planteó utilizar la bomba atómica en Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono en los que murieron casi 3.000 personas. El ex asesor de política exterior de Schröder, Michael Steiner, ha explicado a la revista alemana 'Der Spiegel' que el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, "se planteó todas las posibilidades". "Los papeles estaban redactados", ha respondido al ser interrogado sobre si Estados Unidos consideró utilizar armamento nuclear.
Steiner ha señalado que Schröer temía que Estados Unidos se excediera en su reacción y, por ello, rechazó publicar un comunicado declarando "su apoyo incondicional" a Washington. "Un estado no debe dar cheques en blanco", ha argumentado.
Las tensiones entre Schröder y Bush se agudizaron aún más si cabe en 2003, cuando Alemania rechazó sumarse a la coalición organizada por Estados Unidos para la invasión de Irak.
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Polonia se acerca a la solución del enigma del tren nazi cargado de oro. Cuantos murieron en Siveria por motivos de ese oro.

Las autoridades están "casi seguras" de que el radar muestra un convoy oculto bajo tierr En la vía muerta de la Historia, por Berlín 29 AGO 2015 - 20:24 CEST

foto de la noticia  

Un hombre camina por un túnel en el área donde se busca el tren nazi. . / a La noticia de que un tren militar alemán de la II Guerra Mundial haya podido quedar preservado oculto a lo largo de todos estos años, en la vía muerta de la Historia por así decirlo, es sensacional y digna del thriller más imaginativo. La asociación de trenes y nazis es siempre escalofriante. Deportados y tropas —incluso divisiones acorazadas enteras con sus tanques— eran desplazados en tren.De momento solo podemos especular con las circunstancias del supuesto hallazgo y lo que habría provocado y permitido que todo un convoy ferroviario fuera abandonado y permaneciera al amparo de las miradas durante 70 años. Por no hablar del contenido del tren: se habla de material de guerra pero también de tesoros. ¿Se tratará del tren personal de alguno de los líderes nazis? Hitler, Himmler y Goering —estos últimos como jefe de las SS y de la Luftwaffe respectivamente— los poseían. Eran espléndidas plataformas móviles para desplazarse con comodidad y seguridad por el frente.

Esos trenes de los jerarcas del III Reich iban poderosamente armados, incluso con artillería aérea, y servían de cuarteles generales y puestos de mando. Podían estar equipados con gran lujo. En la última etapa de la guerra permitían viajar con ciertas garantías ante la absoluta superioridad aérea de los Aliados. Era habitual, precisamente, meter el tren en un túnel para ocultarse de los temibles cazas y bombarderos enemigos.
La presencia de tesoros en forma de obras de arte, joyas o lingotes de oro no sería rara en un tren de Himmler o Goering, conocidos depredadores. Aunque hay otras posibilidades incluso más inquietantes. Que el tren esté en Silesia podría apuntar a un convoy procedente del este de Polonia cargado con el rico botín arrancado a las víctimas de los campos de la muerte.
Sea como sea, abrir esa verdadera cápsula del tiempo —¿qué habrá sido de sus ocupantes?— llena de emoción, viejos recuerdos terribles y oscuros presagios este fin de verano.

viernes, 28 de agosto de 2015

Los andalucistas preparan la disolución del partido El actual secretario general, Antonio Jesús Ruiz, confirma que el PA no volverá a concurrir a unas elecciones

UNIVERSO ANDALUCISTA

Historia en 5 punto. Del romanticismo del PSA al PA

  • La irrupción en el Congreso
    Las primeras elecciones supusieron un buen comienzo para los andalucistas, que se estrenaron en la democracia con un hito para un partido territorial andaluz: colarse en Madrid con 5 diputados
  • 2000: pacto para gobernar la Junta
    El mayor éxito en cuanto a poder y capacidad de influencia se produjo en 2000 cuando al PSOE no le quedó más remedio que recurrir a la formación para garantizarse la continuidad en la Junta
  • Máxima expresión en los municipios
    El peso de los andalucistas en los ayuntamientos llegó a su máxima cota en 1999. Desde entonces se ha ido detectando una caída progresiva coronada por los resultados del pasado 24 de mayo
  • El partido de las treinta alcaldías
    La mayor experiencia de poder para el PA fue a finales de los noventa. En esos días, la formación podría presumir de una treintena de alcaldías y 545 concejales. En la actualidad la cifra se ha desplomado
  •  El Partido Socialista de Andalucía (PSA), germen del actual PA, surgió en 1976 bajo la batuta de Alejandro Rojas Marcos y Luis Uruñuela, y se consolidó en las elecciones generales de 1979. La trayectoria del PA, nombre que adoptó definitivamente en 1984, ha estado marcada por el personalismo de sus liderazgos: los de Rojas- Marcos y Luis Uruñuela como padres fundadores y el del propio Pedro Pacheco.
    Este personalismo logró lo mejor y lo peor del PA a lo largo de su historia. El liderazgo de sus hombres fuertes llevó a los andalucistas a tocar mucho poder pero también a protagonizar unas luchas intestinas entre sus respectivas facciones que se tradujeron en abandonos y refundaciones.
    Aunque el PA siempre ha tenido representación en numerosas alcaldías andaluzas, el gran impulso se produjo en 1996 cuando el PSOE necesitó de su apoyo para poder dar estabilidad al Gobierno de Andalucía, ya que los socialistas no obtuvieron la mayoría suficiente para gobernar en solitario.
    Este acuerdo se tradujo en la entrada del PA en el gobierno regional a cambio de dos consejerías -Turismo y Relaciones con el Parlamento-, una fórmula que se repitió de nuevo en los comicios autonómicos siguientes -los del 2000-, con un acuerdo de gobierno entre los socialistas y los andalucistas.

El PA tira la toalla tras medio siglo de vida Los andalucistas, derrengados tras más de una década de crisis internas y pérdida de apoyos, anuncian su decisión de no volver a acudir a las urnas

La marca proseguirá para amparar a los concejales -veinte en Málaga- durante el mandato. 
27.08.2015 | 05:0
La formación de Rojas Marcos (derecha de la foto) ha perdido peso gradualmente.











Fue llave de gobierno, referencia incuestionable entre las fuerzas políticas andaluzas y hasta el quinto partido con mayor anclaje en España. Sin embargo, ahora ha tocado fondo. Que el Partido Andalucista no pasa por su mejor momento es algo que se podía inferir de los resultados de las últimas elecciones. Vapuleado por los escándalos, desmembrado por la falta de apoyos y ajusticiado por las metamorfosis de la política, la formación llevaba buena parte de la última década en un estado de convalecencia del que sólo parecía emerger con intentos reformadores y viejos nombres propios surgidos a la desesperada. Después de los pésimos resultados del 22M, el PA ha consumado agonía. Y lo que era un secreto a voces acabó ayer de cobrar forma de manera drástica: los andalucistas no volverán a presentarse a las elecciones.
Con esta decisión, el partido que fundó Alejandro Rojas Marcos firma, tras medio siglo de vida, su sentencia de muerte. Queda por saber cómo se organizarán las exequias, que han sido postergadas hasta una reunión prevista en Málaga para el próximo 12 de septiembre, cuando se decidirá la figura menos dolorosa políticamente para asentar la disolución del partido. En principio, el PA seguirá adelante con sus siglas para amparar a los últimos reductos de su poder territorial. La formación no tiene ni la más mínima intención de dejar que sus cargos electos se queden sin organización y se vean forzados a adquirir el estatuto de no adscritos. En la provincia, y tras los últimos comicios, los andalucistas cuentan todavía con 20 concejales y un alcalde, Miguel Alaya, en el recién estrenado municipio de Montecorto.
 A pesar de estos números, las elecciones del pasado 24 de mayo significaron un nuevo tropezón en la ya larga carrera hacia el abismo de la organización autonómica. La formación, que en su día llegó hasta a mantener cinco diputados en Madrid, redujo a menos de la mitad su número de ediles, pasando de 43 a 20 y confirmando una tendencia de la que no se libran en ninguna de las provincias andaluzas. Ni siquiera en Cádiz, donde a través del exalcalde de Jerez y hoy procesado Pedro Pacheco el partido se encastilló en la garita de los que mandan

Las razones del fin del Partido Andalucista, la trajedia del PA ocasionada por politicos corruptos

Día 26/08/2015 - 12.00h
Cincuenta años de dura travesía que les llevó de estar en el Parlamento a ser prácticamente irrelevantes en política
Las razones del fin del Partido Andalucista 
 
 
 
 
 
 
 
Si algo ha caracterizado al PA en sus 50 años de vida ha sido su capacidad para sobrevivir. En la historia de la democracia es difícil encontrar una formación con un cuadro de mandos tan reducido como mal avenido. Atrás quedan cinco décadas de fundaciones y refundaciones, de dimisiones y luchas intestinas, de difícil cohabitación entre pachequistas y rojasmarquistas y de algunos oasis electorales (gobernaron en Sevilla o Jerez) en medio de la larga travesía del desierto. Ésta es la historia del único partido netamente andalucista en cuatro flashes:
1976: La fundación
Los orígenes del andalucismo político postfranquista se sitúan en la segunda mitad de los años sesenta. Un grupo de grupo de jóvenes intelectuales de la Facultad de Derecho de Sevilla funda Compromiso Político por Andalucía. Sus promotores son Alejandro Rojas-Marcos y Luis Uruñuela. El Partido Socialista de Andalucía (PSA) no nace como tal hasta 1976.
1979: Cinco diputados
Al calor del proceso autonomista, el nacionalismo andaluz comandado por Rojas Marcos logró 325.842 votos y cinco escaños en el Congreso. Fue su mayor éxito. En 2004 dejó de tener representación en Madrid.
1996-2000. Pactos con el PSOE
En 1996 Manuel Chaves logra mantenerse en la presidencia gracias a los votos prestados del PA, que entra en el Gobierno andaluz con dos consejeros Antonio Ortega y José Núñez. La fórmula se repite en 2000. El posibilismo acomodaticio acaba fagocitando a los andalucistas, que en 2008 desaparecen del mapa del Parlamento andaluz. Arrinconados en algunos ayuntamientos, los andalucistas inician su camino hacia el abismo.
2000-2015. Cisma interno
Los rupturas y luchas entre familias han sido continuas como si formaran parte de su naturaleza. A comienzos de la pasada década la corriente de Pedro Pacheco se escinde del PA tras perder el congreso. Hasta 2011, la progresiva pérdida de votos no vuelve a reunirlos. Casi por prescripción electoral. Pero ya es demasiado tarde para el enfermo terminal. El taxi del andalucismo empezaba a quedarse sin gasolina.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Merkel pide solidaridad con los sin papeles entre insultos. nos se a vecina un grabe problema com la migración sin papeles.

Hungría refuerza la frontera con Serbia para frenar a los refugiados












 La canciller Angela Merkel vivio este miércoles en carne propia el odio racista que está echando raíces en el país, cuando visitó el centro de refugiados de Heidenau en el land de Sajonia. Unos 200 manifestantes que se congregaron frente al centro de refugiados la recibieron con insultos y gritos de “traidora” y “nosotros somos la turba” en referencia a unas declaraciones que había hecho el vicecanciller, Sigmar Gabriel, el lunes pasado en el mismoBatalla campal en Sajonia para evitar la llegada de refugiados Merkel y Hollande toman la iniciativa en la respuesta a la crisis migratoria
Merkel permaneció más de una hora en el interior del centro donde viven actualmente casi 600 refugiados. Durante su visita habló con los refugiados, se dejó informar por los voluntarios del trabajo que están realizando y sostuvo una reunión informal con el alcalde de la ciudad, Jürgen Opitz y con el jefe del gobierno regional de Sajonia, Stanislaw Tillich, ambos militantes de la CDU.
 Al término de su visita, Merkel realizó una breve declaración ante la prensa durante la cual prometió que su país ayudará a todos los que necesiten ayuda, en una clara referencia a la situación que viven los demandantes de asilo que han llegado al país, y que han recibido el apoyo y la solidaridad de un vasto sector de la población, pero también el rechazo, a veces violento, de los militantes de la ultraderecha que han recibido el apoyo del ciudadano de la calle.
 “No podemos seguir actuando como si viviéramos en una situación normal. Sólo tendremos éxito si encontramos juntos un nuevo camino”, ha dicho Merkel, en un mensaje destinado a buscar el apoyo de sus compatriotas. “El trato humano y digno de los refugiados es importante y no habrá ninguna tolerancia para aquellos que cuestionan la dignidad de otros, no hay tolerancia para aquellos que no están dispuestos a ayudar cuando la ayuda legal y humana se requiere", ha aseverado Merkel tras la visita al centro. "Cuantas más personas dejen eso claro (...) más fuertes seremos".

martes, 25 de agosto de 2015

La crisis de la frontera se vuelve un problema político para Colombia

Las críticas por la gestión del presidente Santos arrecian mientras el número de deportados desde Venezuela se aproxima a los 1.000 Bogotá 25 AGO 2015 - 20:13 CEST

 http://ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2015/08/25/actualidad/1440521630_582040_1440522050_noticia_normal.jpgLa crisis abierta por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, al decretar el estado de excepción y cerrar parte de la frontera con Colombia se ha vuelto un problema político para su homólogo Juan Manuel Santos. Su decisión de apostar por la vía diplomática y el diálogo le ha comenzado a generar críticas internas, entre los que le reclaman más firmeza ante las provocaciones del líder venezolano y una mayor presencia institucional del Estado en la frontera, donde ayer ya habían llegado cerca de 1.000 personas entre deportadas y repatriadas.

El Gobierno colombiano no parece haber calibrado la imprevisibilidad de Maduro. El presidente venezolano decidió el pasado miércoles cerrar parte de la frontera durante 72 horas, después de que tres militares venezolanos resultaran heridos en un incidente en San Antonio del Táchira, atribuido por el Gobierno de Caracas a paramilitares colombianos y contrabandistas. Bogotá criticó la medida, pero sin levantar demasiado la voz; lo asumió como algo pasajero, como otro intento más de Maduro por buscar un enemigo externo para desviar la atención ante la crisis económica e institucional que vive el país.
Lejos de apaciguarse, la situación ha empeorado desde que el viernes el mandatario venezolano decretase el estado de excepción, suspendiese las garantías constitucionales en cinco municipios fronterizos –el lunes lo amplío a un sexto- y haya vaticinado un “proceso duro y largo” para reabrir la frontera. Con cerca de 1.000 personas deportadas y repatriadas, caso de los menores de edad, al Gobierno colombiano no le ha quedado más remedio que empezar a hablar de “crisis humanitaria”.
 La cauta postura de Santos, sin embargo, le ha terminado por generar críticas dentro de Colombia. Diversos sectores, encabezados por la oposición del expresidente y senador Álvaro Uribe, le reclaman mayor firmeza ante las declaraciones de Maduro y una mayor presencia institucional en la frontera.