sábado, 28 de septiembre de 2013

Asunta, una niña estudiosa y apegada a sus padres, un asesinato que de verán de pagar con cadena perpetua

Todos adoraban a la menor de origen chino que llegó hace 11 años a Galicia La madre de Asunta se declara inocente pero cambia su versión ante el juez Consulte toda la información sobre el caso / Santiago 27 SEP 2013 - 23:20 CET 

 

 

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Asunta era una niña que no pasaba inadvertida. Entre otras cosas, porque fue la primera china adoptada que se vio en Santiago. La pequeña, cuyo nombre original era Yong Fang, llegó a Galicia con un año. Entonces, los padres incluso protagonizaron un reportaje en una televisión local en el que explicaban la felicidad que sentían por la llegada de Asunta y el empeño que habían puesto para poder lograr la adopción. Desde pequeña, los conocidos de sus padres la recuerdan brincando por las calles del Ensanche compostelano. Quienes la trataron de cerca la describen como una cría muy responsable y madura, muy apegada a sus abuelos maternos y a sus padres. Tanto que ella se inquietaba si, de forma excepcional, estos últimos se ausentaban y la dejaban con algún amigo de la familia, por muy íntimo que fuera. Cuando terminaba sus clases en el prestigioso IES Rosalía de Castro, el instituto público del que era alumna, estudiaba inglés, piano, violín y danza con profesores particulares. Era una escolar de altas capacidades y sus docentes habían decidido incluso adelantarla un curso por encima del que le correspondía a su edad.

 

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